Ayer se fue, mañana no ha llegado/hoy se está yendo sin parar un punto/soy un fue, y un será y un es cansado [...]

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿RÉQUIEM A LA OPOSICIÓN?

Tras la reciente victoria de Juan Manuel Santos como Presidente electo y su invitación a todos los partidos políticos a su eventual gobierno de unidad nacional, surge la preocupación del destino de la oposición y las consecuencias de reducirla ostensiblemente.

El reacomodo burocrático de la mal llamada Unida Nacional, está por verse, y causa incertidumbre, pues como decía Aristóteles en La Política “toda unanimidad es sospechosa”, y nace el cuestionamiento del propósito real de este proyecto de coalición Nacional, que carece de contenidos y se asemeja para muchos a la época del “Frente Nacional”. Será un gobierno nuevamente radical, basándose en: el que no está de acuerdo con las reglas oficiales, es ilegítimo.

La oposición de Colombia, no ha logrado abrirse un espacio real en la opinión pública y preocupa que algunas personas con poder y con rasgos fascistas, susciten que la oposición sea un ejercicio de odio no sólo contra los gobernantes y más grave aún contra la patria.

Entonces la Unidad Nacional busca que no exista la oposición; ¡Una Nación sin oposición, va contra la democracia!, por consiguiente no existiría un gobierno real y se consagraría la tiranía como sistema perfecto para gobernar.

Bien se ha establecido que la oposición no se reduce al simplismo de proponer políticas contrarias o alternativas a las oficiales, al contrario, la oposición es en sí misma necesaria para la democracia, es un derecho de las minorías para que no sean olvidadas y un deber de las mayorías de no olvidarlas, de lo contrario se lograría degenerar la forma de gobierno inevitablemente en el totalitarismo, que es un riesgo que se presenta, y lo que podría estar siendo el caso del uribismo colombiano y ahora su continuidad de estas políticas con el gobierno de Santos.

La oposición colombiana se ha estado debilitando, los partidos que en el gobierno de Uribe ejercían un contrapeso se adhirieron a la unidad nacional de Juan Manuel Santos, aunque no sea coherente que respalden a un candidato cuyo compromiso hasta hoy es el de la continuidad de todas las políticas del gobierno al que le hacían la oposición, por consiguiente, el debilitamiento de la oposición puede terminar en una combinación de caudillismo con régimen de partido único que sería funesta para la democracia colombiana.

En Colombia la oposición aún vive, su ratificación y fortalecimiento se configura en pasos pequeños, hasta ahora sólo con el Partido Democrático Alternativo. A la espera está que más se sumen al contrapeso del próximo gobierno por el respeto a la participación democrática y evitando así caer en el “eterno retorno” y repetir la historia de los gobiernos totalitarios que han causado un gran daño a la humanidad.

1 comentario:

Valorvel dijo...

Publicado en Notiderecho
ED No.44 Agosto de 2010
Facultad de Derecho.
Universidad de Manizales.