Ayer se fue, mañana no ha llegado/hoy se está yendo sin parar un punto/soy un fue, y un será y un es cansado [...]

domingo, 6 de mayo de 2012

PARA IRSE A DORMIR SIN GUARDAR LOS CAMBIOS, PRESIONE 1.

Hay miradas que cuando se cruzan lo hacen causando estragos como un huracán que va a 250 kilómetros por hora en dirección a ….mis ojos! - ¡CORRAN!, no empujen, ¡ESTO NO ES UN SIMULACRO! repito -NO ES UN SIMULACRO- Y depronto esas miradas se van convirtiendo sorprendentemente en una sonrisa -La salida de emergencia justo en la boca (la sonrisa) - Conserven la calma.-

 Es entonces cuando empiezo desde lo más profundo de “mi no sé que escribir” a contarte esta historia rebuscada, tratando que no lo parezca; ……Pues porque simplemente esas miradas abren puertas que no sabía que tenía – Buenas Tardes Señora Mirada, la hemos estado esperando ¿Cómo ha estado? bien pueda siga, tome asiento, tengo para ofrecerle agua, agua y …..agua, ---- No pues mejor nos tomamos unas fotos - Y así empiezan a ser retratadas, plasmadas como – Las últimas-no recuerdo cuántas- veces.

 Me pongo a pensar en esas miradas perdidas, por ahí solas, desubicadas, tratando que alguien las encuentre, así sea con un GPS. Tal vez son como las canciones, que están sentaditas esperando a ser dedicadas, o como cuando uno es una canción y ni siquiera lo han escuchado.

 ¿Has notado cómo me encanta hacer esto tan interactivo?

 Nunca he sido una de esas personas que llevan a flor de piel, sus sentimientos como un distintivo, un vistoso accesorio del que se enorgullecen portar a todos lados, que pueden gritar “Siento esto”, “pienso esto”, “quiero esto”, “detesto lo otro”,” te quiero” , “a ti no”, “a ti solía quererte y a ti te estoy queriendo sin querer”.

 Yo nunca sé lo que quiero decir, un momento quiero esto, al otro aquello, y antes de poder concretarlo ya no quiero nada, ahora te quiero, ahora ya no ¡Tarán!

 Mandando con esto al destino al asiento de atrás “Hey, mira a la ventana y ve cómo trazo mi propia ruta aunque tu me hagas garabatos en el vidrio empañado, me frunzas el ceño y me tuerzas la boca, ¡ah! Por cierto, no olvides ponerte el cinturón de seguridad que lo más seguro es que nos vamos a estrellar. Tu mirada llega y se estrella en mis pupilas ferozmente y su agua escurridiza lo revuelve todo y no se lleva nada, y yo en ese momento con ganas de entregarlo todo.

 Existen personas que con miradas forman escondites de nosotros mismos, o que nos transportan a otra galaxia, universo paralelo o whatever, no soy científica, ¿Te has topado con alguna de ellas? (No contestes). 

Cuando menos lo esperas te descubres haciendo planes mentales para quedarte ahí permanentemente, porque ahí puedes ser lo que quieras y al mismo tiempo no necesitas ser nada, puedes ocultarte de ti y créeme a veces ni extrañas lo que está pasando alrededor, hasta simplemente con eso conoces a esas personas sin necesidad de una conversación.

Afortunadamente no soy de esas pseudo-analistas compulsivas obsesionadas con saber quiénes son. A mi me pensándolo bien me importa un carajo saber quien eres en ese instante. 

Puedo aprovechar la confusión y quererte desde aquí y por ratitos toda la vida. Quererte por las razones equivocadas y porque simplemente no pasará de un cruce de miradas y yo iré al final de la noche a dormir sin guardar los cambios del día.

lunes, 20 de febrero de 2012

Lo que es y No debería ser.

A mí me gusta observarte desde aquí, así, descaradamente.

No sé si siempre elijo escapar de la manera más cobarde porque a veces me cuesta pronunciar un adiós  ¿Y si esta historia cambia teniendo el final esperado o simplemente  se acaba la tinta y deja de escribir?  …¿Tinta? Ya me estoy yendo por los lados, como si pudiera evitar pensar en lo que quiero decir. Y empecé a mentir. La que escribe soy yo, no es precisamente que escriba de amor, pero se me ocurrió.

Escucho tus mentiras y parecen  tan lindas que hasta me provocan quedarme a vivir en ellas. A veces las organizo, les acomodo el sombrero o mejoro su nudo de corbata. ¡Qué lindas mentiras!  Y recuerdo que no existes,  estoy libre de quedarme donde estoy con el corazón intacto.

A ratos me acuesto en la terraza y lo más raro es que no tengo terraza y aquí continúo mintiendo. Me pongo a pensar en trenes o los puentes que dejan de unir ciudades. No siempre, casi nunca, solo ayer.

Te imagino a mi lado, preferiría que escogieras mi lado derecho, soy más consciente de ese. Y después  lanzarte preguntas desprevenidas como ¿Qué quieres para la cena? Y saber que no escogerás un “burrito”, que me intriga porque no lo escogiste como lo hubiera hecho yo, así en tortillita. Es decir, me gusta que no te guste escoger esa comida, nunca te he preguntado por qué no y nunca quiero hacerlo, porque no quiero entenderlo.

Supongo que ya sabes que estoy mintiendo de nuevo, no hay burrito, ni tinta, ni terraza. O tal vez si existen. Pero que haríamos sin la expectativa, que nubla la realidad y que ahora a mí me resulta bastante conveniente. Y no estoy mintiendo.

A veces te invito a sentarte a mi lado, mi lado derecho por supuesto  y te hago preguntas trascendentales como ¿El color de la pared está bien? No sabes cuantas ideas surgen con el color adecuado y así, evitar confesarte que el color que escogí  fue por tus ojos, pero ¿si ves que estamos perfectos en esta habitación?.

Y a veces la imagen resulta tan confortarte que quiero quedarme ahí, así como la armé en mi cabeza, pero me pongo de pie y ya estoy trazando líneas en dirección opuesta, ¡Otra vez! En esas ocasiones el drama me combina hasta con los tacones.

Al final no me importa encontrarte pero me consterna la idea de no buscarte. Esas líneas sonaron a amor. Tal vez las ponga con el burrito, la tinta, la terraza, porque pensándolo bien tal vez si existen.

TAMBIÉN PODRIAMOS SER EXTRAÑOS TAMBIÉN PODRIAMOS SER EXTRAÑOS

Volvía a casa por una calle de la gran ciudad en la que vivía (una calle cualquiera, de una ciudad cualquiera, a una hora cualquiera) desde varios años atrás hacía el mismo recorrido, resignado a soportar una vida no demasiado movida, la habladuría  de los vecinos y la monótona grosería que lo rodeaba en su trabajo, caminaba, no le prestaba atención a nada (como suele hacerse cuando se recorre un camino muchas veces) y que por poco pasa por su lado sin verla.

Ella lo reconoció, mientras se acercaba a él lo miraba con una ligera sonrisa, por poco pasa de lado, cuando ya casi se habían cruzado, con su mirada hizo logró funcionar el sistema de señales de su memoria y lo arrancó de su somnolencia.

Esa tarde el sol brillaba de una manera extraña, el viento era más denso y el cafecito de la ciudad cualquiera estaba más concurrido de lo normal, curioso era que al parecer a nadie le importaba nada. Tal como había sucedido la última vez.

Se sentaron en el cafecito cualquiera, él la miraba de manera tierna,-como quien siente admiración y amor a la vez sin ser capaz de expresarlo-  mientras revolvía el café de ella como le gustaba, dos cucharaditas de azúcar y un poco de leche; recordaba cada uno de los  instantes, los momentos, sus caprichos. Ella notaba en su mirada lo que las mujeres curiosamente saben, lo que perciben y tienen la certeza, tomó un sorbo de su café y  él no se hizo esperar:

Estoy  feliz de estar contigo, hace mucho tiempo recreaba en mi cabeza como podía ser éste momento, estoy feliz porque existes, te quiero, puede que te quiera mucho, desde hace mucho tiempo temo decirte todo lo que siento, mi temor es que no sé lo que pasará quizás por eso mismo será mejor que nos quedemos tal como estamos.

Ella lo miraba anonadada, nunca antes él se había expresado de esa forma, nunca en encuentros repentinos como los de ese día, está vez ella lo sentía más cerca que de costumbre y era extraño encontrar su lado más sensible ya que siempre era frío, algo parco, muy introvertido para su gusto.

Lo que es cierto, es que los dos están más cerca el uno del otro cuando no viven juntos y cuando simplemente saben que existen, sienten agradecimiento por ser semejantes y por existir sólo eso basta para que sean felices.

Ella lo miraba en  su rostro se extendía una sonrisa perpleja, una sonrisa boba llena de indeterminada nostalgia y de imprecisa esperanza. Imprecisa esperanza por que sabía que los dos querían estar juntos, pero sus egos ya eran tan grandes y solitarios.

Sintió una desesperación tan absoluta la que viene con los primeros momentos de una gran tristeza cuando aún no se sabe lo que es haber sufrido y haber sanado, estar desesperado y recuperar la esperanza.

Ya lo él lo había hecho, tomó la decisión para ella una totalmente egoísta que no entendía como una persona podía decir una cosa y paradójicamente hacer otra.

Ese día no estaba dispuesta a luchar ni hacerlo cambiar de parecer, ya lo había intentado antes, ya había desistido. La historia no cambiaría. Y ella estaba bien con esa decisión, solo la abrumaba la triste idea de que a partir de ese momento volverían a ser extraños.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La última y nos vamos!!

Como si fuera cuestión de un rito social escondido, en el que existe esa extraña sensación de que la última canción, la última risa, el último trago, hace perfecta la salida o da la esperanza de que algo nuevo puede suceder en la noche, para sentir que fue perfecta o que algún hecho repentino pueda cambiarla.
Todo el mundo la conoce, casi todo el mundo la concede, espero que todos lo hallamos dicho al menos una vez y que alguien nos haya esperado, igual me ha pasado de las mejores cosas en ese momento.
Me gusta escuchar esa  frase “la última y nos vamos”.

martes, 4 de octubre de 2011

CAMBIOS.

Cambios. A veces se acercan sigilosamente, a veces te das de bruces con ellos y a veces doblas una esquina para descubrir que eres distinta en cierto sentido y el mundo ya no es como antes

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿POR QUÉ NO LEO A GARCÍA MÁRQUEZ?

A mí con Gabriel García Márquez me pasa que la persona no me permite ver al escritor, durante mis tiempos de lectura he tenido varios intentos de leerlo, solo dos ellos con resultado, no precisamente porque la obra literaria me hubiese atrapado, sino por la obligación que representaba leerlo.

Mi primer acercamiento fue con “Relato de un Náufrago” a mis tempranos 8 años de edad, me parecía realmente pesada su literatura, pero la finalicé porque era una responsabilidad leerlo para la clase de Español, tal vez mi afán por terminarlo era por saber la historia de Luis Alejandro Vélasco y después no se borró de mi mente su rápido enriquecimiento con la publicidad de sus zapatos, “porque los suyos eran tan fuertes de no los pudo desgarrar para comérselos” y después su olvido total.

Mi segunda lectura más o menos agradable fue con un cuento “El rastro de tu sangre en la nieve” fue más una actividad de lectura que hice en donde rotábamos el cuanto por párrafos 2 amigas y yo.

El declive total, fue cuando me encontré con “Noticia de un secuestro” su texto periodístico no me cautivó por lo cual no pude pasar de sus primeras hojas.

Es cierto soy una mujer con prejuicios con la literatura , los cuales no me han permitido leer a “nuestro nobel”, [tampoco veo sus homenajes] y por ello lo abandoné hace mucho tiempo, ni siquiera intenté leer “cien años de soledad”.

domingo, 1 de mayo de 2011

Me talk pretty one day

BY  David Sedaris



ANYONE WHO WATCHES EVEN THE SLIGHTEST amount of TV is familiar with the scene: An agent knocks on the door of some seemingly ordinary home or office. The door opens, and the person holding the knob is asked to identify himself. The agent then says, "I'm going to ask you to come with me."

They're always remarkably calm, these agents. If asked "Why do I need to go anywhere with you?" they'll straighten their shirt cuffs or idly brush stray hairs from the sleeves of their sport coats and say, "Oh, I think we both know why."

The suspect then chooses between doing things the hard way and doing things the easy way, and the scene ends with either gunfire or the gentlemanly application of handcuffs. Occasionally it's a case of mistaken identity, but most often the suspect knows exactly why he's being taken. It seems he's been expecting this to happen. The anticipation has ruled his life, and now, finally, the wait is over. You're sometimes led to believe that this person is actually relieved, but I've never bought it.


Though it probably has its moments, the average 
day spent in hiding is bound to beat the average day spent in prison. When it comes time to decide who gets the bottom bunk, I think anyone would agree that there's a lot to be said for doing things the hard way. [...]

miércoles, 27 de abril de 2011

LA NOCHE ANTES DE PRIMAVERA, UNA CARTA CERRADA AL MUNDO.

Esa mañana reprochaba la mala noche que había tenido además debía adelantar una hora  su reloj porque la primavera había llegado.


La primavera no le gustaba, prefería el invierno y el otoño, reflejaban mejor su personalidad, se sentía cómoda,  toda su vida había vivido en la costa sur, el sol simplemente no lo soportaba.

La noche fue mala  tuvo que debatirse entre escribir una carta o hacer una llamada telefónica, ninguna de las dos le resultaba viable para despedirse,  la forma en que había decido hacerlo le parecía descortés, lo había detestado y criticado en el pasado, pero en está ocasión no tenía otra salida, buscaba la forma de evitar una gran tristeza.

Esa noche fue al bar que quedaba cerca de su casa, se sentó  en la mesa de la parte de atrás, pidió una copa de vino, un merlot, era el trago que disfrutaba cuando estaba sola.

Llevaba sentada en el mismo lugar más de 2 horas, estaban por cerrar y sus manos ya temblaban, estaba lista para dejar todo atrás, ya no sentía lo mismo, rompería promesas y ya nada importaría.

Siempre fue criticada  cuando quería romper una regla porque no pensaba dos veces,  estaba por sabotearse a sí misma, por querer llevar el control y por sus prevenidos finales felices.

Se decidió por la carta se consideraba mejor escritora, que oradora. Sí, era una buena elección, la llamada le crearía dudas y  cambiaría de parecer, no estaba en sus planes, no se lo permitiría.

Buscó en su bolso algo en donde escribir, arrancó una hoja de un folleto turístico que obtuvo días antes, inició con una frase que tenía en su memoria, nunca pensó en utilizarla, pero resultaba apropiada “Hace unos años tuve un sueño. Empezó en verano, y en primavera ya se había terminado. Entre tanto, hubo tantas noches felices como días infelices; la mayoría transcurrieron en este café. Y entonces una noche, la puerta se cerró, y el sueño se acabó”

Al terminar la carta se levantó se la silla, fue hasta la caja a pagar la copa de vino, y otras 2 que consumió mientras escribía.

Salió a la calle la dejó en el buzón y se dirigió a la estación del tren.


domingo, 10 de abril de 2011

Una millonésima de segundo de un Domingo.


Cada cuánto se preguntan qué el resto de nuestras vidas se está formando ahora mismo,  y que depende tanto de todo lo que hagamos en este momento y de las cosas que dejamos de hacer,culpar al destino de nuestras circunstancias es fácil y lo es más al orden del universo, yo culparía a las buenas o malas decisiones, lo que queremos realmente y lo que hacemos para conseguirlo.


Al final del día, hay algo seguro y es que siempre recibes lo que das.

¿Y qué es peor: no obtener las cosas que se desean en el momento  preciso o conseguirlo y sentir que no es suficiente?.

La vida se trata de elegir, el resto de vida es mucho tiempo y ya empezó.

lunes, 28 de marzo de 2011

Ir Allí Para Volver.

Después de un día como hoy , reconfortante no haber dejado de  creer.
Después de un día como hoy,  no odié patear la lata en el piso.
Después de un día como hoy , que suerte que no me comí mi brazo.
Después de un día como hoy, estoy sorprendida no deje de leer.
Después de un día como hoy, lo siento si no fui cordial con alguien.
Después de un día como hoy, no ayudé pero pregunté si estaban cómodos. 
Después de un día como hoy, me pregunté si debía seguir en esta pasiva ciudad.
Y Finalmente, después de un día como hoy volví a escribir.

lunes, 31 de enero de 2011

Asuntos de Familia.

A mí no me gusta fútbol americano, en especial porque no lo entiendo, lo curioso es que hago todo lo posible para no perderme el “super bowl” cuando mi hermano lo está viendo, me siento a su lado y me explica cada año las mismas cosas, el sentido del deporte, lo puntos, yardas y demás, me gusta que él lo haga sin ningún reproche, sabiendo que al año siguiente le haré la misma sugerencia, y escucharé  palabras como Kickoff, touchdown, y le diré ¡Ah bueno!, después esperaré hasta que alguien cante al final del juego y bailaré con la canción, solo por tradición. Creo que ese es mi interés, no entender sobre qué trata el juego, para decirle que me lo explique y sacar mis pasos nuevos de baile al final.

Lo mismo puede suceder con los All blacks, el equipo de rugby pero en ese me gusta el “haka maori” ---Ka mate! Ka mate!---- Y le digo a mi hermano --Jaco, ya me sé la “coreografía”--

Igual pude ver “The blind side” e “invictus” sin tener que entender los deportes respectivos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Recuérdame Como Un Momento Del Día


Había algo en ella, era una experta en saber nada de casi todo, eso le gustaba porque sus conversaciones más sorprendentes, iniciaban con algo que había  leído, escuchado o visto alguna vez.

A veces hablaba sin parar, y otras veces podía ser la mejor oyente que nadie podría imaginar; en su trabajo había conocido dos tipos de personas, los que se quedaban en su mente y los que no, el café en el que trabajaba, y del que era dueña, le había permitido ser desde confidente hasta astrónoma.
        
Le gustaba que su café fuera acogedor, sabía que muchas personas recurrían a el para iniciar su día, terminarlo, tomar una decisión importante o no tomarla, reencontrarse con alguien, o ver la silla vacía de la cita que nunca  llegó, pero siempre quedaba la barra, la oportunidad de un café y entablar una conversación con alguien.

Escuchaba generalmente a personas nostálgicas, llenas de recuerdos que las abrumaban, mientras afuera el sol, el mar, los cuatro vientos seguían su curso y para ellos quedaba todo por decir nada que callar, algo que ella sabía y les recordaba era que el truco consistía en seguir respirando.

Sus días pasaban, los rostros cambiaban y otros permanecían, todos en torno a un buen sorbo de café y sin saber que un momento pueda cambiar el día.

Lo que amaba de su café es que sin importar quién llegaba, que ordenaba, o que sucedía, siempre podía ser la excusa para que alguien la recordará como un momento del día!



viernes, 5 de noviembre de 2010

Chilling.

Tengo antojo de los antojos de pan francés hace días atrás. Mi amiga Lucha que lucha todos los días, está en la Francia de los franceses y me dijo que el pan francés si sabe igual que el de olímpica, que es igualito, a mí me alegra que en la Colombia de los colombianos podamos comer tan deliciosa delicia, y poder decir que me encanta  por que su encanto es encantador.

martes, 12 de octubre de 2010

Blues para una desconocida

Hoy se preguntó si estaba desconsolada, nuevamente se lo negó.
Salió de su casa puntual como siempre a las 6 am, en su mano un termo con café, un abrigo y su bufanda.


Cerró con doble llave su apartamento, bajó la escaleras ajustando su ropa y terminando de arreglar en su cuello la bufanda, abrió la puerta de salida, miró a su alrededor, se percató que el día estaba gris, se alegró de llevar su atuendo.


Caminaba esquivando los charcos que dejó la lluvia de la noche anterior, eso la distrajo hasta que llegó a la parada del autobús, no le gustaba hacer contacto con nadie en ese trayecto, no quería encontrarse con caras desconocidas.


Sólo tuvo que esperar un par de segundos hasta que la ruta llegó, subió, y se sentó a dos puestos del conductor, al lado de la ventana, tratando de distraer sus pensamientos y de esa manera esquivar los recuerdos para no llegar al corazón.


Ya no sabía que era lo que sentía, tendía a confundirlo con nostalgia, recuerdos que la abrumaban, el ser que le hacía falta, el té de las diez. Un ir y venir de sentimientos encontrados.


El sol, el mar, los cuatro vientos nada que callar todo por decir. La pasta, el vino, la vela, su olor, la cabaña, el mar, la arena. La felicidad había llegado en el momento menos esperado.


De fondo sonaba “Ball and chain” de Janis Joplin “ Sittin’ down by my window, Honey, lookin’ out at the rain”, sonrió cínicamente.

La soledad ya se tornaba inquietante, insoportable, la lluvia al parecer no ayudaba, el día reflejaba su tristeza.

Recordaba cuando se reunían en una habitación, entablaban conversaciones, sin culpas, sin mentiras, sin miedos, sin juzgar, la diferencia los divertía, tenían espacio para cualquier emoción.

Alejada de él psíquicamente, lo único que lograba era desearlo físicamente, en ese momento recordaba, cuando lo analizaba, la extrañeza de su alma era como si tratara salirse de ese cuerpo, que lo hacía tan casual y tan impersonal, tan prestado, tan hecho en serie.

Su ruta terminaba, tomó un sorbo de café, se arregló, secó la lágrima que corrió por su rostro sin esperarlo, su día apenas comenzaba, estaba nostálgica, la distancia empezaba a afectarla, más tarde hablarían, y completaría un mes menos de los 7 que faltaban para regresar.

…“Because I was always taught boy meets girl, Fall in love get married and forget the world”.



domingo, 3 de octubre de 2010

Toda imagen cuenta una historia.

Cuando salgo a trotar suelo ser muy observadora, detallista en extremo diría yo de todo lo que pasa alrededor, voy sola, voy sin música, sin nada, sólo con una botella de agua en ocasiones, el ambiente es agradable, me gusta, hay mucha energía desbordándose, caras nuevas, caras del pasado, en fin. Llegando al estadio, el sábado, vi una situación muy particular, dos niños "amiguitos" peleaban por una moneda, utilizaban un lenguaje bastante soez a mi parecer.

Recreé sus vidas en mi cabeza, descaradamente, como si pudiera adivinar su procedencia y qué tipos de hombres serían. A mí cabeza llegó una frase que alguna vez escuché en una programa de TV, "Qué convierte a un hombre en lo que es, lo que hizo, lo que quiso ser o lo que será?".
Ese mismo día, estaba haciendo "zapping" y me detuve en “ciudad de Dios”, película dirigida por Fernando Meirelles y Kátia Lund, quienes con imágenes agresivas y frenéticas, muestran unos cortes crueles que nos ponen de pie sobre la tierra, una serie de secuencias que nos recrean la vida de estas personas para no perder ni un detalle, ni un segundo de la realidad que nos quieren mostrar, con bruscos encuadres, nos van presentando a los personajes con sus dramas, con la geografía física y moral que los define.

Impactante fue y por lo que veo pasa con gran facilidad, un niño, como todos de las favelas Brasileñas, aseguraba que ya tenía una madurez suficiente “Yo fumo porros. Esnifo cocaína. Ya maté: soy un hombre", con ese pensamiento de guerra, del que se hace más fuerte y consigue más es el que trafica, mata y tiene el control pasando por encima del que fuera y dejando atrás un sin fin de tragedias.

Unos mataban, otros robaban, otros traficaban y otros hacían las tres, por supuesto lideraban el poderío de la favela. Conseguir más armas, más drogas para destruir el negocio del otro, era el objetivo diario.

El lugar, describirlo, puede ser tan simple o tan complejo, un sitio en el que el tráfico de cocaína, los asesinatos, la delincuencia juvenil y el soborno policial era algo cotidiano.
La población se dividió en dos como consecuencia de las vendettas, las guerrillas, el tráfico de drogas. La guerra empezó en el momento menos esperado, ya nadie sabía el por qué de la guerra al cabo de los años.

Una guerra que involucró a niños, que crecieron viendo armas, soñaban con ostentar una en sus manos y como justificación, ninguna, cualquier excusa era válida para tener una.

Pero que es lo que realmente interesa, a mi parecer es el descuido sorprendente y marcando en los países latinoamericanos; construir viviendas en las partes más lejanas de una ciudad, donde el interés político y económico no tiene influencias, no existe el peligro de cruzarse por ahí. ¡Que se las arreglen como puedan!.

Eso pasaba en los 80’s en Brasil, no sé cómo será ahora, después del gobierno de Lula que sacó a más de 30.000 personas de la pobreza, todavía no he ido a una favela y no sé si quiero ir, como todo no hay generalizar no todos los habitantes tienen la misma historia y una cosa es segura, son víctimas de las circunstancias.

En Colombia en el 2010 parece que la situación se ha vuelto a fortalecer, las comunas, los sitios olvidados, arriba, en el medio o abajo, en los bordes de las montañas de la ciudad o en la ciudad, están los barrios bajos, el reguero de casas apretadas, muros contiguos, techos recostados sobre techos, escalas en procesión interminable, ventanas y balcones sobre el vacío, trochas de corredores, aceras de tierra, remolinos de polvo, allá, abajo, en un cielo inferior,” muy por debajo de la línea de los pies”.

Pero claro cuando ya se ve mucha violencia es cuando existe “la preocupación” de lo que va a pasar de lo que puede afectar, lo social para rescatar la ciudad, sabiendo, ignorando o como el que no quiere ver que es un problema permanente no transitorio.

Aquí en Colombia se habla con miembros de la “oficina de Envigado” para llegar a una tregua para el cese de homicidios en las comunas de Medellín no sé qué tan legítimo sea pero la verdad me suena más a campaña política cuando todo está en contra del mandatario en turno, olvidando las verdaderas necesidades de los habitantes de las comunas, o como si mantener la violencia fuera lo más conveniente para alguien que no quiere acabarla.

¿Se puede mejorar el problema?, no es desconocido para nadie, la educación es lo que falta, el interés de alguien que pueda hacer las cosas con libertad, sin amenaza de nada, si tan sólo tuvieran un golpe de suerte, creo que las cosas se tornarían distintas.

miércoles, 4 de agosto de 2010

TAMBIÉN PODRÍAMOS SER EXTRAÑOS


Volvía a casa por una calle de la gran ciudad en la que vivía (una calle cualquiera, de una ciudad cualquiera, a una hora cualquiera) desde varios años atrás hacía el mismo recorrido, resignado a soportar una vida no demasiado movida, la habladuría de los vecinos y la monótona grosería que lo rodeaba en su trabajo, caminaba, no le prestaba atención a nada (como suele hacerse cuando se recorre un camino muchas veces) y que por poco pasa por su lado sin verla.

Ella lo reconoció, mientras se acercaba a él lo miraba con una ligera sonrisa, por poco pasa de lado, cuando ya casi se habían cruzado, con su mirada logró funcionar el sistema de señales de su memoria y lo arrancó de su somnolencia.

Esa tarde el sol brillaba de una manera extraña, el viento era más denso y el cafecito de la ciudad cualquiera estaba más concurrido de lo normal, curioso era que al parecer a nadie le importaba nada. Tal como había sucedido la última vez.

Se sentaron en el cafecito cualquiera, él la miraba de manera tierna,-como quien siente admiración y amor a la vez sin ser capaz de expresarlo- mientras revolvía el café de ella como le gustaba, dos cucharaditas de azúcar y un poco de leche; recordaba cada uno de los instantes, los momentos, sus caprichos. Ella notaba en su mirada lo que las mujeres curiosamente saben, lo que perciben y tienen la certeza, tomó un sorbo de su café y él no se hizo esperar:

Estoy feliz de estar contigo, hace mucho tiempo recreaba en mi cabeza como podía ser éste momento, estoy feliz porque existes, te quiero, puede que te quiera mucho, desde hace mucho tiempo temo decirte todo lo que siento, mi temor es que no sé lo que pasará quizás por eso mismo será mejor que nos quedemos tal como estamos.

Ella lo miraba anonadada, nunca antes él se había expresado de esa forma, nunca en encuentros repentinos como los de ese día, está vez ella lo sentía más cerca que de costumbre y era extraño encontrar su lado más sensible ya que siempre era frío, algo parco, muy introvertido para su gusto.

Lo que es cierto, es que los dos están más cerca el uno del otro cuando no viven juntos y cuando simplemente saben que existen, sienten agradecimiento por ser semejantes y por existir sólo eso basta para que sean felices.

Ella lo miraba en su rostro se extendía una sonrisa perpleja, una sonrisa boba llena de indeterminada nostalgia y de imprecisa esperanza. Imprecisa esperanza por que sabía que los dos querían estar juntos, pero sus egos ya eran tan grandes y solitarios.

Sintió una desesperación tan absoluta la que viene con los primeros momentos de una gran tristeza cuando aún no se sabe lo que es haber sufrido y haber sanado, estar desesperado y recuperar la esperanza.

Ya lo él lo había hecho, tomó la decisión para ella una totalmente egoísta que no entendía como una persona podía decir una cosa y paradójicamente hacer otra.

Ese día no estaba dispuesta a luchar ni hacerlo cambiar de parecer, ya lo había intentado antes, ya había desistido. La historia no cambiaría. Y ella estaba bien con esa decisión, sólo la abrumaba la triste idea de que a partir de ese momento volverían a ser extraños.

¿RÉQUIEM A LA OPOSICIÓN?

Tras la reciente victoria de Juan Manuel Santos como Presidente electo y su invitación a todos los partidos políticos a su eventual gobierno de unidad nacional, surge la preocupación del destino de la oposición y las consecuencias de reducirla ostensiblemente.

El reacomodo burocrático de la mal llamada Unida Nacional, está por verse, y causa incertidumbre, pues como decía Aristóteles en La Política “toda unanimidad es sospechosa”, y nace el cuestionamiento del propósito real de este proyecto de coalición Nacional, que carece de contenidos y se asemeja para muchos a la época del “Frente Nacional”. Será un gobierno nuevamente radical, basándose en: el que no está de acuerdo con las reglas oficiales, es ilegítimo.

La oposición de Colombia, no ha logrado abrirse un espacio real en la opinión pública y preocupa que algunas personas con poder y con rasgos fascistas, susciten que la oposición sea un ejercicio de odio no sólo contra los gobernantes y más grave aún contra la patria.

Entonces la Unidad Nacional busca que no exista la oposición; ¡Una Nación sin oposición, va contra la democracia!, por consiguiente no existiría un gobierno real y se consagraría la tiranía como sistema perfecto para gobernar.

Bien se ha establecido que la oposición no se reduce al simplismo de proponer políticas contrarias o alternativas a las oficiales, al contrario, la oposición es en sí misma necesaria para la democracia, es un derecho de las minorías para que no sean olvidadas y un deber de las mayorías de no olvidarlas, de lo contrario se lograría degenerar la forma de gobierno inevitablemente en el totalitarismo, que es un riesgo que se presenta, y lo que podría estar siendo el caso del uribismo colombiano y ahora su continuidad de estas políticas con el gobierno de Santos.

La oposición colombiana se ha estado debilitando, los partidos que en el gobierno de Uribe ejercían un contrapeso se adhirieron a la unidad nacional de Juan Manuel Santos, aunque no sea coherente que respalden a un candidato cuyo compromiso hasta hoy es el de la continuidad de todas las políticas del gobierno al que le hacían la oposición, por consiguiente, el debilitamiento de la oposición puede terminar en una combinación de caudillismo con régimen de partido único que sería funesta para la democracia colombiana.

En Colombia la oposición aún vive, su ratificación y fortalecimiento se configura en pasos pequeños, hasta ahora sólo con el Partido Democrático Alternativo. A la espera está que más se sumen al contrapeso del próximo gobierno por el respeto a la participación democrática y evitando así caer en el “eterno retorno” y repetir la historia de los gobiernos totalitarios que han causado un gran daño a la humanidad.

miércoles, 28 de julio de 2010

No Sueñes con que Esto no ha Terminado



Así es, se encuentra despierta, los pensamientos no paran y su insomnio lo refleja.

Allí en el fondo está, desvariando, despierta en su incómodo lugar. Resiste el rigor del insomnio que no es más que dormir esas otras realidades.

Sigue habitando en la oscuridad. Resiste el rigor del insomnio para esquivar esos caminos fáciles de derroche de tiempo, destrozar la cabeza para no esquivar el corazón.

Hace mucho no escribe, hace mucho no camina, hace mucho no duerme.
Solo acumula garabatos en una esquina.

Circula, da una vuelta alrededor, se distrae, la ventana, la silla, la TV, la luna.
¿Insomnio? teme soñar, es la respuesta, que sus sueños no se hagan realidad o que alguien llegue y los pinte de colores.

Adentro, afuera, arriba y abajo es como permanece, se aísla, teme. Vuelve y va, va y vuelve. Y si alguien le enseñara a dormir?
No alguien debe enseñarle a soñar, a sentir. Trastorna sus noches, trastorna sus días. Va y vuelve, vuelve y va.

Todo se reduce a soñar, pero le resulta tan difícil, Nadie le ha enseñando, ella no ha querido y es algo que puede controlar.

Al final de la noche, ya cuando el sol entra con un rayo que fastidia sus ojos y hace que ponga sus manos sobre ellos, empieza un nuevo día y se da cuenta que ama tanto su insomnio como le teme a sus sueños.