Ayer se fue, mañana no ha llegado/hoy se está yendo sin parar un punto/soy un fue, y un será y un es cansado [...]

miércoles, 4 de agosto de 2010

TAMBIÉN PODRÍAMOS SER EXTRAÑOS


Volvía a casa por una calle de la gran ciudad en la que vivía (una calle cualquiera, de una ciudad cualquiera, a una hora cualquiera) desde varios años atrás hacía el mismo recorrido, resignado a soportar una vida no demasiado movida, la habladuría de los vecinos y la monótona grosería que lo rodeaba en su trabajo, caminaba, no le prestaba atención a nada (como suele hacerse cuando se recorre un camino muchas veces) y que por poco pasa por su lado sin verla.

Ella lo reconoció, mientras se acercaba a él lo miraba con una ligera sonrisa, por poco pasa de lado, cuando ya casi se habían cruzado, con su mirada logró funcionar el sistema de señales de su memoria y lo arrancó de su somnolencia.

Esa tarde el sol brillaba de una manera extraña, el viento era más denso y el cafecito de la ciudad cualquiera estaba más concurrido de lo normal, curioso era que al parecer a nadie le importaba nada. Tal como había sucedido la última vez.

Se sentaron en el cafecito cualquiera, él la miraba de manera tierna,-como quien siente admiración y amor a la vez sin ser capaz de expresarlo- mientras revolvía el café de ella como le gustaba, dos cucharaditas de azúcar y un poco de leche; recordaba cada uno de los instantes, los momentos, sus caprichos. Ella notaba en su mirada lo que las mujeres curiosamente saben, lo que perciben y tienen la certeza, tomó un sorbo de su café y él no se hizo esperar:

Estoy feliz de estar contigo, hace mucho tiempo recreaba en mi cabeza como podía ser éste momento, estoy feliz porque existes, te quiero, puede que te quiera mucho, desde hace mucho tiempo temo decirte todo lo que siento, mi temor es que no sé lo que pasará quizás por eso mismo será mejor que nos quedemos tal como estamos.

Ella lo miraba anonadada, nunca antes él se había expresado de esa forma, nunca en encuentros repentinos como los de ese día, está vez ella lo sentía más cerca que de costumbre y era extraño encontrar su lado más sensible ya que siempre era frío, algo parco, muy introvertido para su gusto.

Lo que es cierto, es que los dos están más cerca el uno del otro cuando no viven juntos y cuando simplemente saben que existen, sienten agradecimiento por ser semejantes y por existir sólo eso basta para que sean felices.

Ella lo miraba en su rostro se extendía una sonrisa perpleja, una sonrisa boba llena de indeterminada nostalgia y de imprecisa esperanza. Imprecisa esperanza por que sabía que los dos querían estar juntos, pero sus egos ya eran tan grandes y solitarios.

Sintió una desesperación tan absoluta la que viene con los primeros momentos de una gran tristeza cuando aún no se sabe lo que es haber sufrido y haber sanado, estar desesperado y recuperar la esperanza.

Ya lo él lo había hecho, tomó la decisión para ella una totalmente egoísta que no entendía como una persona podía decir una cosa y paradójicamente hacer otra.

Ese día no estaba dispuesta a luchar ni hacerlo cambiar de parecer, ya lo había intentado antes, ya había desistido. La historia no cambiaría. Y ella estaba bien con esa decisión, sólo la abrumaba la triste idea de que a partir de ese momento volverían a ser extraños.

¿RÉQUIEM A LA OPOSICIÓN?

Tras la reciente victoria de Juan Manuel Santos como Presidente electo y su invitación a todos los partidos políticos a su eventual gobierno de unidad nacional, surge la preocupación del destino de la oposición y las consecuencias de reducirla ostensiblemente.

El reacomodo burocrático de la mal llamada Unida Nacional, está por verse, y causa incertidumbre, pues como decía Aristóteles en La Política “toda unanimidad es sospechosa”, y nace el cuestionamiento del propósito real de este proyecto de coalición Nacional, que carece de contenidos y se asemeja para muchos a la época del “Frente Nacional”. Será un gobierno nuevamente radical, basándose en: el que no está de acuerdo con las reglas oficiales, es ilegítimo.

La oposición de Colombia, no ha logrado abrirse un espacio real en la opinión pública y preocupa que algunas personas con poder y con rasgos fascistas, susciten que la oposición sea un ejercicio de odio no sólo contra los gobernantes y más grave aún contra la patria.

Entonces la Unidad Nacional busca que no exista la oposición; ¡Una Nación sin oposición, va contra la democracia!, por consiguiente no existiría un gobierno real y se consagraría la tiranía como sistema perfecto para gobernar.

Bien se ha establecido que la oposición no se reduce al simplismo de proponer políticas contrarias o alternativas a las oficiales, al contrario, la oposición es en sí misma necesaria para la democracia, es un derecho de las minorías para que no sean olvidadas y un deber de las mayorías de no olvidarlas, de lo contrario se lograría degenerar la forma de gobierno inevitablemente en el totalitarismo, que es un riesgo que se presenta, y lo que podría estar siendo el caso del uribismo colombiano y ahora su continuidad de estas políticas con el gobierno de Santos.

La oposición colombiana se ha estado debilitando, los partidos que en el gobierno de Uribe ejercían un contrapeso se adhirieron a la unidad nacional de Juan Manuel Santos, aunque no sea coherente que respalden a un candidato cuyo compromiso hasta hoy es el de la continuidad de todas las políticas del gobierno al que le hacían la oposición, por consiguiente, el debilitamiento de la oposición puede terminar en una combinación de caudillismo con régimen de partido único que sería funesta para la democracia colombiana.

En Colombia la oposición aún vive, su ratificación y fortalecimiento se configura en pasos pequeños, hasta ahora sólo con el Partido Democrático Alternativo. A la espera está que más se sumen al contrapeso del próximo gobierno por el respeto a la participación democrática y evitando así caer en el “eterno retorno” y repetir la historia de los gobiernos totalitarios que han causado un gran daño a la humanidad.